El legado de los abuelos y abuelas: entrevista a Sumak Bastidas

El legado de los abuelos y abuelas: entrevista a Sumak Bastidas

Convocatoria | Nov 13, 2019

2019 es el año internacional de reconocimiento a las lenguas indígenas en el mundo. Así lo declaró Naciones Unidas, con el objetivo de visibilizar y sensibilizar a la opinión pública sobre los riesgos a los que se enfrentan estas lenguas, en creciente desaparición; además de su valor patrimonial como vehículos de la cultura, modos de vida y sistemas de conocimiento. Cada vez que muere una lengua tradicional, si desaparece absorbida por un mundo globalizado en una sola dirección, se pierde una parte de la historia de la humanidad. En esta línea, sobre la base de la música como un lenguaje universal, Sumak Bastidas presenta un legado que abre las puertas hacia el universo kichwa-puruwa.

Sumak Bastidas emigró con sus padres y hermanos hace más de treinta años a la ciudad. Es madre y padre, y se siente corresponsable de transmitir y fortalecer su lengua materna a través del canto, difundiendo la música puruwá a las generaciones jóvenes, para que amen su idioma y valoren la riqueza fonográfica de los ritmos puruwaes asentados en la provincia del Chimborazo, a las faldas del cerro Chuyg, el Alajaguan, a las orillas de la laguna de Colta, en los Cubilines, el Qhapac Ñan o en Alausí.

 

Pregunta: ¿Quién te enseñó los cantos tradicionales que presentas en este concierto?

Respuesta: Han sido transmitidos por mi madre y las mujeres y niños de mi comunidad Pucara Cacha, a quienes escuchaba en mis tiempos de vacaciones cuando retornaba desde Quito. Ese tiempo lo utilizaba para ir al pastoreo y a la chacra, donde aprendí los ritmos ancestrales de mi pueblo, que los he transmitido desde que soy madre, a través del canto.

P.: ¿Crees que la lengua kichwa se está perdiendo en las comunidades?

R.: El idioma ancestral de los pueblos indígenas en el mundo está en peligro de extinción porque, como humanos, tendemos a adaptarnos a culturas e idiomas hegemónicos, como el español en este caso. En la actualidad están dejando de hablar no solo en las comunidades, sino también los migrantes urbanos, porque un gran porcentaje de indígenas vivimos en ciudades grandes como Quito o Guayaquil, y además en otros países desde hace tres décadas.

P.: ¿Cuál es la relación entre canto, tradición y territorio?

R.: El canto, como el idioma, son instrumentos comunitarios portadores de conocimientos ancestrales que han sido transmitidos a través de la oralidad: luchas, sentimientos, alegrías, tristezas, identidad, formas de vida y el amor a la Madre Tierra, son contadas y cantadas, son identidad y pertenencia territorial, en este caso de mi comunidad Pucara Cacha del pueblo Puruwa.

P.: ¿De qué tratan los cantos puruwas que presentas?

R.: Nos invitan a aprender nuestra identidad y las prácticas ancestrales que usaban l@s abuel@s para sembrar, cosechar, festejar. Hablan sobre unidad, reciprocidad, levantamientos indígenas puruwás liderados por mujeres heroínas anónimas, como Lorenza Abemañay, Manuela León, TomasaValdez, íconos de justicia y lucha social para el Pueblo Puruwa, el país, Abya Ayala. También se canta al desamor, a la ternura de ser madre. Se canta, en fin, a la vida misma.

P.: ¿Qué responsabilidad implica portar un legado generacional?

R.: Al ser madre, mujer, profesional e indígena, siento que mi misión ha sido ser corresponsable con la lucha que he emprendido desde hace varios años por la defensa de los derechos indígenas y, sobre todo, por las mujeres, especialmente las que hemos dejado por diferentes circunstancias nuestras comunidades y hemos hecho de Quito un segundo hogar. Por tanto, he sido coherente con mi hijo y con mi pueblo, aportando a través del Canto Puruwá a la nueva generación, lo dulce, lo tierno, y la resistencia que es nuestro idioma, nuestro pueblo, nuestra existencia. Es una responsabilidad social y comunitaria, no solo para indígenas sino para los otros pueblos.

P.: ¿Por qué es importante este legado?

R.: La única arma de existencia que tenemos los pueblos ancestrales del mundo es nuestro idioma. Por ello es necesario proponer espacios como estos, que son de encuentro para indígenas, mestizos y otros pueblos, donde podemos aprender juntos la diversidad, el respeto y la necesidad emergente de que sea transmitido a las nuevas generaciones.

P.: ¿Quiénes te acompañan en este concierto?

R.: Estaré acompañada por músicos de los pueblos Mestizos, Karanki, Otavalo, y tengo tres invitados especiales: Wayra Coro, cantautor de Baldalupaxi Colta, Teresa Atupaña de Baldalupaxi Colta, y cuatro niños cantores de Cacha Puruwa. ¡Porque el kichwa y nuestra existencia, sea en la urbanidad o la comunidad, es dual y generacional!

 

Entre tonadas, danzantes, yumbos y carnavales, la memoria ancestral se despliega. Para Sumak: “el kichwa es dulce, es tierno, es madre y padre”. Música y canto que permanecen en la memoria de las comunidades y que busca expandirse por las ciudades. “El cordón umbilical, a pesar de la distancia, se mantiene”.

El concierto se realizará este viernes, 15 de noviembre, en el Teatro Variedades Ernesto Albán. El valor de entrada es de $ 7.