Orquesta de Instrumentos Andinos: la exploración de la sonoridad mestiza.

Orquesta de Instrumentos Andinos: la exploración de la sonoridad mestiza.

Noticia | Jul 13, 2020

En 30 años se construyen ciudades, edificios, metros, puentes. Esta es la historia de cómo en ese período de tiempo un proyecto musical inédito en el mundo se consolida y adquiere una sonoridad particular que resuena acorde a un lugar y una identidad.

 

"Se trata de una orquesta única en su género. Y no digo esto como un juicio de valor, más bien como una constatación: por donde vayas, y hemos ido a muchos países, tienes grandes orquestas sinfónicas, impresionantes coros o increíbles bandas sinfónicas, pero Orquesta de Instrumentos Andinos (OIA) hay una sola y está en Quito. Es orgullosamente ecuatoriana y es parte de nuestro patrimonio", lo afirma con certeza Eduardo Herrería, guitarrista quiteño que vivió durante 20 años en Europa e integra la OIA desde 2006.

El camino para alcanzar el nivel musical y la solidez actual de la Orquesta no fue fácil. Primero se tuvo que reunir a más de 50 músicos -ahora son 35 instrumentistas y compositores- con amplio conocimiento en la ejecución de instrumentos tradicionales andinos. Después, sistematizar el ensamble, nivelar los conocimientos de lectura musical, construir algunos instrumentos andinos desde cero. Luego, definir un repertorio, afrontar con ingenio la interpretación de obras universales con instrumentos que poseen diferentes escalas cromáticas y afinaciones, escribir arreglos y sobre todo componer obras específicamente para este formato. Una tarea que durante 30 años ha generado más de 530 títulos propios.

Sobre el recorrido musical y las particularidades sonoras de la Orquesta, Tadashi Maeda, Director musical de la Fundación Teatro Nacional Sucre, comentaba en un entrevista realizada en 2016 por María Dolores Ruiz, "es un formato único en la historia, y es el primer intento mundial. No necesariamente todo ha ido bien, pero teníamos que intentarlo y luego de años hemos llegado a un punto en el que tenemos un estándar donde la música popular suena más 'sinfonizada’ y la música académica suena más cercana al corazón del pueblo".

Esa mezcla de lo popular con lo sinfónico, tradición y modernidad abrió sendas para que la OIA explore distintos caminos musicales, con posibilidades casi infinitas. Si bien su particularidad se fundamenta en los instrumentos andinos, el vínculo y las relaciones entre sus integrantes también aporta a su sonido. Sobre esto, Maeda reflexiona, "una orquesta convencional es mucho más pasiva porque crecimos con directores en podios a quienes debíamos escuchar. La OIA son un conjunto de amigos que interpretan el papel de director. Es mucho más interactivo, la música es interactiva. Otro punto que me impresiona de la orquesta es que la mayoría de cosas que están trabajando son imposibles. Nadie lo había hecho antes, pero ellos nunca me dicen que algo es imposible. Difícil sí, imposible, no. Eso no pasa en una orquesta sinfónica donde un músico sí puede decir 'maestro esto es imposible’. Esto pasa porque todavía no hemos explorado hasta el final".

 

El sonido de los andes
 

La búsqueda musical de la OIA ha generado un sonido propio que seduce a quienes lo escuchan. Así lo afirman varios integrantes en una serie de entrevistas realizadas a inicios del 2020 por Jefferson Herrera, productor de la Fundación Teatro Nacional Sucre. Por ejemplo, para Rolando Campuzano esta atracción se debe a que "la tímbrica y sonoridad de la OIA es apabullante. Esto lo puedo constatar porque alguna vez me tocó estar como público, pues estaba imposibilitado de tocar. Los timbres de los instrumentos se combinan maravillosamente, dando un sonido a veces dulce, otras veces más áspero, pero siempre generador de impresiones". Por su parte, Jorge Cela menciona que se debe a "esa mezcla del sonido abrazador del viento de los andes, la dulzura de sus instrumentos de cuerda y la fuerza, la energía de los instrumentos de percusión".

Antonio Cilio reflexiona también sobre el repertorio y la interpretación. "Pienso que la música principalmente ecuatoriana y latinoamericana que la OIA interpreta, la sonoridad y el empeño con el que los músicos ejecutan las obras en cada concierto son partes importantes para que el trabajo de la agrupación sea reconocido. Nos sentimos felices de hacer este trabajo y eso se manifiesta en cada uno de nuestros conciertos". De igual manera, Marco Chuquisala comenta sobre la versatilidad del conjunto para abordar géneros musicales diversos. "Esta orquesta ha dado una nueva sonoridad a las músicas del mundo. Se ha dejado en evidencia que con nuestros instrumentos latinoamericanos podemos interpretar cualquier género musical y de todas partes del mundo".

El auténtico trabajo musical de la OIA no sólo ha quedado grabado en la memoria de su público, también ha sido ampliamente documentado en artículos de prensa, tesis y libros. Uno de ellos es "Música Patrimonial del Ecuador", escrito por el musicólogo Juan Mullo en 2009. En este libro, Mullo resalta el proceso cultural y la originalidad de la OIA, menciona "es intercultural en la medida que participa de lenguajes armónicos contemporáneos y tradicionales; de las músicas ecuatorianas y latinoamericanas correspondientes a varias culturas indígenas, negras y mestizas, lo cual denota un claro proceso investigativo de las formas musicales y sus géneros. Sin embargo, la OIA toma como formato orquestal el modelo de la orquesta sinfónica del siglo XIX, pero con una sonoridad propiamente barroca. Los materiales de sus instrumentos son cañas, maderas, cuernos de animales, etc., es decir, los mismos materiales que se utilizaban en la época de las orquestas barrocas de Alemania, Italia, Inglaterra y Francia. Considerando que se trata de un legítimo proceso de conocimiento y un proyecto intercultural sin precedentes, cabe mencionar su novedoso desarrollo didáctico de los instrumentos andinos; su identificación regional latinoamericana utilizada de manera no convencional, que va de lo local hacia lo continental y universal; además, su repertorio nacional y latinoamericano, barroco y romántico europeo."
 

Una orquesta con una sonoridad propia y en constante expansión que ha representado con altura al país en el mundo. En la última entrega de esta crónica revisaremos los momentos más importantes de su trayectoria. Desde su participación en Brasilia en la firma del tratado de paz entre Ecuador y Perú en 1998, sus conciertos en Europa y Latinoamérica, además de sus intervenciones en óperas y estrenos mundiales. Un camino que inició en 1990 y continúa con buen viento.